
Cómo pasar las vacaciones de invierno sin ir a ver una de vacaciones de invierno. Doblada en chilenizado español, con colas para entrar al estacionamiento del Hoyts y una sala llena de niñitos que, por suerte, se portaron muy bien y se rieron mucho.
Y no sólo ellos. Porque “Vecinos Invasores” es como la película bizarra (del mundo bizarro, de los superamigos) de Superman Regresa. Si Superman era un Hindenburg de espectativas infladas, para Vecinos Invasores no podía tener la vara más baja. La fui a ver sólo porque soy un buen marido y para Andrea una película con animalitos tiernos que se tiran flatos es simplemente irresistible. Y además yo la había llevado a lo de Superman, así que había que pagar. (más…)








