El Escribidor.

Jueves, 24 noviembre 2005

Las diferencias del humor.

Filed under: Posts de la vida. — Miguel A. Labarca D. @ 9:52 am


Los fanático de Les Luthiers son (somos) una secta discreta, pero fiel. Les Luthiers no salen en la tele, no desplazan toneladas de equipo ni llenan estadios. Pero ahí están, hace décadas, viniendo una vez al año y llenando teatros en varias funciones de fanáticos con un humor que de simple, puro, blanco y genial llega a ser inexplicable si no has tenido la suerte de tropezar con ellos y ver la luz.
Por eso, el comienzo del show de ayer no podía ser más acertado. Los cánticos, salmos y lecciones de Warren Sánchez, un pastor que vendrá a entregar la luz apenas supere los "problemas" que lo retienen en Miami nos puso a tono con lo que sería la experiencia de la noche… una verdadera comunión.
A Les Luthiers los conocí por un rayado disco de vinilo que tenía mi padre. Humor musical ejecutado por cuatro argentinos de rigurosa etiqueta con sus instrumentos inventados a partir de objetos cotidianos. Más que cómicos y más que músico. Mas…Mastropiero, obvio.
Desde entonces, encontrar a alguien que conociera a Les Luthiers era un sello de complicidad absoluto. Es un conocimiento tácito de un gran rincón del alma de esa persona. Es entender de inmediato que probablemente leía Asterix en la biblioteca mientras sus compañeros jugaban futbol, es saber que probablemente nunca ha vestido con estilo ni ha sido el más popular en las fiestas. Pero tener el magnífico consuelo que puede (podemos) reír último y mejor de todo eso.
Verlos en vivo es un lujo. Probablemente los fanáticos de discos y casetes (y, ojo, MP3, que están disponibles en abundancia en la web) sólo han apreciado la mitad del arte. De antología fue la primera vez que el docto presentador mencionó a Johan Seabastian Mastropiero. La ovación fue instantánea y se repitió cuando volvió a nombrarlo. La tercera vez tuvo que hacer una pausa dramática y referirse al "celebre compositor… ya mencionado."
Al salir del Municipal fuimos a comer y comentar el show con Rick, ingeniero civil, próximamente doctor en economía y corrector de guiones freelance. Él me invitó al palco luego que la niña que había invitado se corrió de asistir. No es malo ser segunda opción en casos así. Los empobrecidos escribidores vivimos de nuestros mecenas. Le pregunté a Rick que había pasado con la niña, por qué no había resultado la cosa. Me contestó que no le va a hablar más, porque prefirió ir a Pearl Jam que a Les Luthiers. Traté de argumentar que era comprensible, que Pearl Jam era un tremendo grupo y probablemente el concierto sería memorable. Pero en el fondo sabía que Rick estaba en lo cierto. Podía ser una buena chica, pero si hubiese sido realmente para él, hubiese preferido Les Luthiers.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: