El Escribidor.

Viernes, 25 noviembre 2005

Re-edición.

Filed under: Posts de la vida. — Miguel A. Labarca D. @ 2:56 pm


Un amigo me pidió una copia de FATALITY para exhibirla en un bar con onda. La copia debía estar en DVD, así que tuve que subir la edición original al PC para DVDearla. La tentación fue muy grande y comencé a re-editar. Logré bajar de 28 a 21 minutos. No deja de ser, considerando que mi primera edición duraba ¡¡¡38!!! Una de las mayores maravillas de la "revolución digital" es que cualquiera puede editar sus videos. Editar no es sólo una maravillosa escuela de cine, no es sólo el único espacio de la creación cinematográfica libre de la tiranía de la realidad y, en gran medida, del presupuesto. Es también una escuela de la vida. Menos es más, aunque cueste creerlo. En algún lugar de la piedra, descansa, escondida, la escultura. En algún lugar de los eternos minutos de tomas y retomas, descansa escondida la película perfecta. Y encontrarla es una lección de humildad y desprendimiento. A veces hay que desprenderse de las cosas superfluas. Pueden ser muy bonitas, pero si no hacen progresar nuestra historia, debemos sacarlas sin piedad. Como la historia que me contó mi profesor de karate sobre los colores de los cinturones. Antiguamente los cinturones no se lavaban. Se ponían negros con el tiempo y el uso. La acumulación de experiencias que da la sabiduría. Pero mi profesor iba más lejos. Su cinturón, que era negro, ahora se estaba deshilachando y destiñiendo, volviendo a ser blanco. Él decía que eso reflejaba aún mayor sabiduría. El desprendimiento, el volver a la simpleza sacando lo inútil y superfluo. Era una buena reflexión. En boca de mi sensei sonaba algo petulante, pero bueno, se notaba que su camino no había terminado, con el tiempo tal vez se desprendería de su vanidad, su ego y su apego a lo aparente… o compraría un cinturón nuevo, nunca se sabe.

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2 comentarios »

  1. Un amigo me escribió esto: “Soy insignificante en el universo, pero en el universo no hay nada que no sea yo”
    Tal vez tu sensei te indicaba la luna, sin querer ser ella.
    Ojalá que si, si no hay que regalarle un cinturón nuevo….

    Comentario por viajebeat — Domingo, 27 noviembre 2005 @ 8:18 pm | Responder

  2. Exactamente. Lo notable es que las lecciones son igual de buenas viniendo de quien vengan. Hasta el padre gatica puede dar buenas lecciones si sabemos escucharlo.

    Comentario por Mitch Gómez — Domingo, 27 noviembre 2005 @ 11:42 pm | Responder


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