El Escribidor.

Viernes, 23 diciembre 2005

El odio y la sonrisa.

Filed under: Posts de la vida. — Miguel A. Labarca D. @ 9:32 am


Ayer nos juntamos con Samir, Ritch, Barcelò, su polola y otro amigo arquitecto que yo no conocía. Me fui caminando a “El Parrón”, lugar donde decidieron llevar a Samir a comer camarones al pil-pil. Pero ese es otro cuento, dejémoslo pendiente.

Hoy hablaremos de lo que pasó mientras caminaba por Providencia con Guardia Vieja. Pasé por un conjunto de pubs/fuentes de soda con los televisores prendidos. Estaban llenos de gente, fumando, gritando y agitándose en sus asientos. Estaban tirando los penales. La U y la Católica. Me detuve un momento a mirar el penal. Gol de la Católica. Mucha gente saltó en sus asientos y celebró. Otros se quedaron callados y miraron al piso. Afuera del local, más allá de la terraza, una chica bonita, de pelo rojo y aro en la nariz miraba el televisor lamiendo un helado del Bravísimo. Su análisis futbolístico fue breve y certero: “Fachos culiados.” Así no más. Un argentino que por azar de su representante termina pateando una pelota en San Carlos, la patea bien y entonces “fachos culiados.” ¿Y si la hubiese pateado mal? ¿Qué? ¿Leninistas de mierda? No pude evitar reírme. Al final, hay gente que hace análisis políticos con la misma objetividad, altura de miras y profundidad analítica. Y tienen tribuna.
Lo que vi después no me dio tanta risa. Algunos metros más allá, pasé frente a otro local, hirviendo de gente, puchos y cervezas. Coincidió con el penal final. Gol de la UC. Gente celebrándose y abrazándose como si Chile hubiese llegado a la luna. Y afuera, en la terraza, un grupo de “hinchas” con una bandera azul… se enojaron. Y entonces, la lógica de la rabia, del porque sí, del nadie me pone el parelé, del hablo como idiota y si no te gusta palo en la cabeza, por facho. Partieron tirando las botellas de bebida al suelo. Como nadie dijo nada, siguieron las copas de shop. Y luego, lanzaron la mesa contra la vidriera del local. El odio está mucho más cerca de la estupidez que de la maldad. Estoy convencido.
Pero retrocedamos. Romper cosas es malo, odiar al prójimo es malo, generalizar es estúpido, estamos de acuerdo. Pero alguien podría esgrimir atenuantes: lo que pasa en la cancha es tan emocionante, tan bueno, tan fundamental, una catarsis tan perfecta que es imposible sustraerse a su mágico influjo. Pero no veo por donde. Un Boca/River, OK, un par de vitrinas rotas y palos en la cabeza lo pagan con creces. Un Argentina/Inglaterra, OK, justifica un gol con la manito. Un Francia/Italia. Diablos, sí, tiren un par de huevos. Pero no. Estamos hablando de una de las ligas más fomes del mundo. Un futbol lento como bolero. Un reducto de dirigentes corruptos y jugadores parrilleros que lo único que construyen bien son decepciones. Una liga que, realmente, no le importa un bledo a nadie que no haya tenido la desgracia de que su papá le haya comprado una camiseta de color a los tres años.
¿Qué es el fútbol para mi? Acúsenme de tibio, de mamón, de frío, de viejo, de vendido. Me da lo mismo. El fútbol es, en primer lugar un recuerdo de infancia. Un juego entretenido con los amigos. Lindos recuerdos.
Y en segundo lugar, un espectáculo. Un espectáculo de habilidad, fuerza y maestría. Ver fútbol es agarrar por casualidad un sábado cualquiera al Real, al Barcelona, al Manchester. La sonrisa de Ronaldiño, pateando, de verdad, una pelota, pasándolo bien, jugando a ser Dios por un momento. El resto son excusas baratas para canalizar odio, resentimiento y perjuicios. Es cierto, a veces hay un animal dentro. A veces la testosterona llama y la adrenalina empuja. Propongo, entonces, caminos alternativos. Tomar menos cerveza y hacer más deporte. Ojalá de contacto. Karate, boxeo, Todo Vale en diez minutos se acabaría toda esa rabiecita sedentaria. O mejor aún, volvamos a nuestras preciosas costumbres coloniales. Guerras de ojotas. O de piedrazos, en la rivera del mapocho. Sin romper nada, salvo dientes de los interesados. Fachos contra zurdos, cuicos contra cumas, blancos contra azules. Da lo mismo, ahí organizan los equipos. Yo, por mientras, me podré deleitar de la sapiencia de nuestros dirigentes deportivos con sus vetos y complejas negociaciones, obligándome a sufrir viendo fútbol europeo.
Riamos juntos, Ronaldiño.

Anuncios

2 comentarios »

  1. Los clásicos en Chile, yo tuve la suerte o desventaja de pasar por el estadio ayer, imagina la ¡Contradicción! Acababa de terminar el examen de mi taller, acababa de salir de un ambiente artístico y comenzaba el largo y habitualmente tranquilo camino hacia casa en compañía de una amiga, al llegar a Macul con Grecia ésta me comenta “aquí le rompieron el parabrisas a una señora”, obviamente las muestras eran los pedacitos de vidrios esparcidos por el pavimento, lo ilógico era que estábamos a dos paraderos del estadio nacional y que recién había empezado el partido, es decir, el parabrisas había sido apedreado como 2 horas antes. Luego y frente al estadio, los gritos y las camisetas sumados al mal genio de los chóferes, los hinchas que no tenían plata para la entrada, los que llegaban atrasados, todo esto sumado a varios señores vestidos de verde; la pregunta ¿habrá sido otro ambiente artístico?
    Saludos,
    jc

    Comentario por JC — Viernes, 23 diciembre 2005 @ 2:29 pm | Responder

  2. Notable.
    Así es.
    La celebración de la chantería para que caigan unos cuantos billetes a los mismos de siempre. El culto a la flojera, al mínimo esfuerzo, a la nivelación para abajo.
    Te lo digo yo, que soy chuncho: para m{i, la U dej{o de ganar títulos el 2000. Estos campeonatos de seis meses, sin descenso… son un chiste.
    salu2.

    Comentario por Alfredo Sepúlveda — Viernes, 23 diciembre 2005 @ 10:33 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: