El Escribidor.

Jueves, 29 junio 2006

Recuerdos Mundiales (Argentina – Alemania)

Filed under: Posts de la vida. — Miguel A. Labarca D. @ 2:05 pm

¡Boleo para Maradona!

Se dio la lógica y vamos a tener a Argentina jugando nuevamente con Alemania en un Mundial. Para mi es una final anticipada y la sensación es poderosa porque está relacionada con el recuerdo. Y es que más allá del fútbol, los mundiales me gustan por esa carga de rito y repetición irrevocable. De alguna forma son un paréntesis en nuestras vidas y un viaje en el tiempo instantáneo, un agujero de gusano comunicando instantáneamente presentes con cuatro años de diferencia.
No sé si les ha pasado ir a un cumpleaños y recordar el cumpleaños pasado de la misma persona. Recordar que estaban haciendo, que estaban creyendo, con quién estaban sentados y hacia donde miraban en ese momento. Lo mismo que un año nuevo. Los ritos periódicos son cicatrices en el tiempo.
Del 78′ no lo recuerdo; tenía poco más de un año. Del Mundial de ’82 me gustaría decir que recuerdo a Bomballet a Yañez, el penal de Cazzelli. Pero la verdad es que recuerdo una revista de “Los Pitufos” (el capítulo de “Los Pitufos Negros”) con una contratapa en la que salían figuritas de “Naranjito” la mascota del mundial aquel. Me parece que la propaganda era de Colacao. Le pregunté a mi abuelita Lela sobre el aviso y ella me explicó que pronto se jugaría el mundial y que eso era muy importante, como lavarse los dientes o rezarle al ángel de la guarda. Comprenderán que mi papá no era de esos que llevan a los hijos al estadio ni sueñan con que sea futbolista. Creo que yo tampoco lo seré, pero sí le hablaré de los mundiales para que no tenga que hacerlo su abuela.
Así que el primer gran recuerdo es México 86. Tenía, como todos, supongo, un grupo de amigos en la cuadra. Éramos cuatro permanentes y tres más flotantes, así que las pichangas propiamente tales eran difíciles, por lo que jugábamos un sustituto futbolístico llamado “boleo”. ¿Quién no ha inventado un juego en su infancia? Es un logro, se los aseguro. No me refiero a levantarse un día cualquiera y decir: “juguemos a Ultraman”. Me refiero a inventar un juego que se legitime, se mantenga en el tiempo y supere con creces los caprichos de su creador. Un juego que se transforma en deporte y luego en leyenda de un grupúsculo de ex amigos.
“El Boleo” fue uno de esos casos. El arco eran dos árboles. Un arquero neutral y dos competidores. Sólo se podía tocar la pelota una vez, luego era el turno del otro. El arquero no la podía tomar, también tenía que golpearla, ojalá lo más lejos posible. Y cuando la pelota caía al patio de una casa o bajo un auto, entonces venía el “boleo” que daba el nombre al juego. El arquero la tiraba hacia arriba, frente al arco, como jugando al “alto” y el jugador beneficiado con el “boleo” tenía una oportunidad de oro para hacer el gol.
Jugábamos boleo con Ignacio, Alejandro y el Negro Claudio. Las pelotas no las regalaban por comprar un seguro, como ahora. Eran escasas y apreciadas. Solíamos tener nada más que una para todos, a la vez. Eran una pelotas de plástico, como de piscina o de pre-escolar. Alejandro las bautizaba de acuerdo al color, por ejemplo: una que era predominantemente verde se llamaba “laguerde” y otra “lazul” y así.
Pero cuando vino México, la Fifa, por primera o segunda vez, según recuerdo, popularizó el nombre del “balón oficial”. En México era el balón Azteca. Nosotros no podíamos ser menos, así que rebautizamos “Laguerde” como “Balón Guasteca”.
Cuando empezó el mundial y empezó Maradona, porque fue el mundial del gol del siglo y la mano de Dios, todos estuvimos automáticamente con Argentina. O estábamos de antes. Al final los Argentinos son como ese compañero pesado al que igual le soplamos en las pruebas y al que aplaudimos cuando mete un gol. Porque podrá ser pesado, pero igual es compañero y si es bueno para el fútbol, ¿qué importa que sea pesado?
Digo todos, pero estoy generalizando. Alejando, Claudio y yo, estábamos por Argentina. Pero Ignacio estaba por Alemania. Ignacio era rubio y decía que su abuela o bisabuela era Alemana. Pero nosotros sabíamos que era una vulgar excusa y que Ignacio apoyaba a Alemania simplemente porque le gustaba llevar la contra. O sea que iba por Alemania pura y simplemente por huevear.
Primero vino el partido con Inglaterra y en realidad no sé si recuerdo haber visto los goles de Maradona en ese momento. Son tantas repeticiones y revisiones que mis recuerdos pueden venir de mucho después.
Lo que si recuerdo fue la final con Alemania. Por alguna razón teníamos que salir con mis papás y yo, que había estado jugando “boleo” había llegado sucio y traspirado a ver el partido a mi casa. En el boleo de ese día habíamos organizado nuestro propio mundial. El Negro Claudio había elegido Italia, Alejandro Argentina e Ignacio, obviamente, Alemania. Yo había elegido Chile. Y aunque me insistían que Chile no jugaba, a mi me dio lo mismo y exigí mi derecho a ser Chileno. Obviamente perdí. Después salió el Negro Claudio que peleó una apretada semifinal contra Alemania. Y la final fue Alejandro contra Ignacio. Argentina-Alemania. Alejandro era como tres años mayor que Ignacio, así que no fue un misterio el resultado. Siempre ganaba. Igual Ignacio alegó que Claudio, que hacía de arquero-árbitro había favorecido a Argentina. Podría tener razón, pero igual habrías perdido, le dijimos. Ignacio volvió picado a su casa y rato después entramos todos a ver el partido.
Pero claro, los papás son papás después de todo y luego de un primer tiempo sin goles, cuando quedaba poco para el entretiempo, me mandaron a ducharme porque teníamos que salir terminando el partido. “Así aprovechas el entretiempo, anda que no va a pasar nada.” Pero apenas me mojaba la cabeza sentí los gritos. El primer gol de Argentina. “Fue un defensa”, me gritaron hacia el baño.
Del resto no recuerdo demasiado. Obviamente encontré un link que sirvió para hacer memoria, pero apenas vinieron algunos flashes y que tampoco sé si son auténticos o falsificaciones del recuerdo. Pero lo que continúa nítido fue la carrera que pegué hacia la calle cuando terminó el partido. Y la cara del Negro Claudio luego de pasar la reja de su casa de un salto corriendo a mi encuentro con los brazos abiertos y una risa más grande que su cara. Nos abrazamos como si nosotros mismos hubiésemos hecho los goles. Alejandro salió algo después. Traía una sonrisa calmada y una pelota de cuero legítimo a la que daba botes con satisfacción. Al parecer siempre la había tenido, pero la calle y el boleo no estaban a su altura. “Es de los campeonatos,” explicó.
Se sentaron en la cuneta a esperar que saliera Ignacio. Yo esperé de pie, porque no podía ensuciar el pantalón nuevo con el que iba a salir de visita. Ignacio salió fingiendo desinterés. Lo molestamos y dijo algo como “sí, vi un rato, pero luego me aburrí y apagué la tele.” Nadie le creyó por supuesto. Yo empecé a despedirme, tenía que salir con mis papás. Me miraron con cara de profundo desconcierto.
– No te puedes ir -dijo Alejandro-. Vamos a jugar ahora.
– Es que vamos a ir de visita donde el tío Juanito – traté de explicar.
Claudio se paró a buscar el balón Guasteca, pero Alejandro lo detuvo.
– Hoy no -. Y dejando caer la pelota de cuero al piso-. Hoy vamos a jugar con ésta.
Y eso fue todo. Me olvidé de la salida, de la visita, de mis papás, del pantalón. En menos de treinta segundos ya volaba por el aire atajando los tiros del primer juego de “boleo”. Juego que duró solo hasta que mi papá sacó el auto y vio en lo que estaba. Pero no importaron los gritos, ni los retos, ni tener que bañarme de nuevo, ni comprar otro pantalón con la plata de la mesada. Ese día conocí la alegría del futbol.

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3 comentarios »

  1. Los alemanes son todos unos putos y unos tramposos, aprendan a jugar!!!!!!!!!!!!

    Los odiamos,

    GRACIAS ARGENTINA POR TODO; odiemos a los alemanes!!!! AMEMOS A ARGENTINA

    Comentario por Daira Ligones — Martes, 1 agosto 2006 @ 3:51 pm | Responder

  2. En momentos como éste uno se cuestiona si la libertad de opinión no estará un tanto sobrevalorada.

    Comentario por Mitch Gómez — Viernes, 4 agosto 2006 @ 7:51 pm | Responder

  3. MARADONA SOS UN KPO GRACIAS A VOS GANAMOS LA MANO DE DIOS¿SE TE OCURRIO HACERLO EN ESE MOMENTO O ANTES LO TENIAS PLANEADO?
    CONTESTEN LO QUE LEAN ESTO

    Comentario por C.RONALDO — Viernes, 11 junio 2010 @ 9:54 pm | Responder


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