El Escribidor.

Domingo, 3 septiembre 2006

Los Pensamientos de Isabel.

Filed under: Mis GUIONES — Miguel A. Labarca D. @ 11:36 am

Este es un guión de un piloto de una comedia que me encargó hace años mi tía Danae. Mi tía fue productora estrella de muchas teleseries ochenteras y noventeras del Canal 13. Acá el modelo a seguir lo tenían claro: “estilo Sex and the City”, me dijeron. Yo nunca había visto la famosa serie, así que arrendé una temporada y la vi en una tarde. Partí de una idea de Ariel Galindo (libretista de “El Malo”), todos los personajes y el pie forzado de un grupo de ex compañeras de colegio que se reencuentran y se aman-odian. El humor inicial era terriblemente negro, estereotipado y sarcástico. Yo traté de humanizar y hacer queribles a las protagonistas, espero que haya resultado. Al fnal no vio el aire, pero creo que fue un buen ejercicio. Me sirvió para darme cuenta que podía escribir un capítulo de serie en dos días. Cómo he estado flojo para los post, lo publico, por si alguien quiere ojearlo un rato.

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“LOS PENSAMIENTOS DE ISABEL”

Guión original de Miguel Ángel Labarca, basado en una idea de Ariel Galindo.

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ISABEL: Artesa, casada con FRANCISCO. Tiene un muy cuico jardín de plantas y flores a la entrada de su Parcela en Peñalolén alto. Tiene fuerza de tanto acarrear maceteros y le encanta manejar, la velocidad y los autos (aunque se siente culpable por la contaminación). Fue ex polola de Rodrigo.
CONSTANZA: Ejecutiva, soltera. Su mejor amigo es MIGUEL, que en realidad está enamorado de ella, juegan al tira y afloja. Miguel es súper amable, salvo cuando ella está saliendo con alguien. Trabaja y pelea con Rodrigo sin saber que es el marido de Tere. Miguel es el contacto con Rodrigo. Constanza sólo lo ve en reuniones muy importantes.
TERESA: Dueña de casa, casada con RODRIGO. Se dedica a la casa, pero siempre trata de hacer iniciar actividades. Cursos, técnicas o negocios.
RODRIGO: Trabaja en multinacional de productos de consumo masivo. Conoce a todo el mundo porque es de Viña. Es muy organizado. Trabaja y pelea constantemente con Constanza, que es la ejecutiva de la agencia de sus productos, sin saber que era compañera de su mujer.

1. PROLOGO:
Vemos un plano detalle de la superficie oscura de la tierra en una maceta. De pronto asoma el pequeño brote de una planta naciendo. Escuchamos la voz de Isabel que nos explica, en off:
ISABEL (V.O.)
Esto es el comienzo. El comienzo de un “trepsoum filodendrus aximera”, un típico filodendro; árbol tropical que en Chile usamos como planta de interior ornamental.
El brote crece un poco más y se transforma en una hoja.
Nos movemos rápidamente a través de la superficie de tierra hasta detenernos en otro punto, donde vemos salir un nuevo brote, casi idéntico al anterior.
ISABEL (V.O.)
Y éste es un “reductus filodendros superioris”*, un pariente cercano llamado: rododendro.

El encuadre se amplía muy rápido hasta que vemos los brotes, uno al lado del otro, en la misma superficie de tierra. Mientras Isabel explica, los vemos crecer en cámara rápida. Pasan los días y las noches, reciben riego, sol y viento, ambos en distinta cantidad.
ISABEL (V.O.)
Al comienzo es muy difícil distinguirlos. Parecen casi la misma planta. Pero con el tiempo…
Las plantas siguen creciendo y se desarrollan distintas. Una crece más, la otra queda más chica, una se tuerce, la otra tiene más hojas, etc.
ISABEL (V.O.)
Con el tiempo cambian. Siguen siendo de especies parecidas, siguen estando en la misma maceta, pero cada una crece distinto. Qué las hace diferenciarse? Eran distintas desde el comienzo o las cambió el riego, el frío o el cariño de sus dueños? Lo que hace florecer a una, es lo mismo que hará secarse a otra? No lo sé. Lo único que sé es que las plantas tienen una gran ventaja: ellas no se ven a si mismas.
Las plantas llegan a su madurez, y ninguna es tan bonita como parecía al comienzo.
ISABEL (V.O.)
Si llegaran a ver lo que son en realidad, les aseguro…
Pantalla se va a negro.
ISABEL (V.O.)
Que ninguna estaría conforme.
2. CRÉDITOS: “LOS PENSAMIENTOS DE ISABEL”.
Vemos un patio de colegio de monjas en los años ochenta, en recreo. Recorremos subjetivamente el patio, deteniéndonos en tres niñas, cada una haciendo su vida, sin interactuar entre ellas.
Primero vemos a María Teresa, la más linda de todas que, asomada a través de una reja, conversa coquetamente con unos escolares hombres que la admiran desde la calle.
Luego nos detenemos en Constanza, que junto a otras niñas repasa una tarea de matemáticas, sentada en un banco.
Finalmente llegamos a un sector más tranquilo, donde encontramos a Isabel, sentada en el pasto, bajo unos árboles, rodeada de flores y mariposas. Isabel sonríe.
2. INTERIOR – JARDÍN: “LOS PENSAMIENTOS” – MAÑANA.
Fundimos a la toma de una planta y retrocedemos lentamente para encontrar a Isabel, de 37 años, haciéndole cariño a una hoja de esta misma planta.
ISABEL está en el invernadero de su jardín “Los Pensamientos” ubicado en la entrada de su bien acomodada pero campestre parcela, que comparte con su segundo marido: Pancho.
Entra PANCHO terminando un café, con el Mercurio y La Tercera bajo el brazo. Sin dejar de mirar la planta, Isabel, que lo sintió entrar, le pregunta:

ISABEL
¿Alguna noticia?
PANCHO
No. No sale nada en el diario por lo menos.
ISABEL
¿El Mercurio miente?
PANCHO
Nadie miente, mi amor, sólo omiten, sólo omiten…
ISABEL
(Acariciando a la planta)
Federico no omite nada ¿cierto?
PANCHO
(Mirando el diario)
Qué Federico? El subsecretario de…?
Pancho levanta la vista del diario y se da cuenta de lo que habla Isabel.
PANCHO
Ah, tu filodendro.
ISABEL
Rododendro, mi amor, Rododendro.
PANCHO
Filodendro, Rododendro, la misma cosa.
ISABEL
(Caminando hacia Pancho)
Por favor no me ofendas a Federico que se siente muy mal hoy día. Federico es un apuesto Rododendro, chiquito, pero resistente y bien formado, una sin aspavientos, pero con mucho carácter. En cambio Gastón…
Isabel apunta con la cabeza hacia otra planta.
ISABEL
Es un típico y egocéntrico filodendro, llama la atención, pero en el fondo, bien en el fondo…
PANCHO
(Intrigado)
¿Qué…?
ISABEL
Es un cacho.
Isabel mira al filodendro como pidiendo disculpas.
ISABEL
Sin ofenderse, Gastón.
PANCHO
Guau! Hoy aprendí algo nuevo. La diferencia entre filodendros y rododendros.
Pancho toma a Isabel de la cintura y la atrae hacia él.
PANCHO
¿Y yo? ¿Qué soy?
ISABEL
(Sexi y juguetona)
Bueno, tú tienes carácter y estás bien formado, pero…
PANCHO
(Apretándola seductoramente)
¿Pero qué?
ISABEL
(Susurrando)
Pero no tienes nada de chico.
PANCHO
(Fingiendo escandalizarse e imitando a Don Francisco)
Por favor Mandolino!
ISABEL
(Riendo)
Hágame una foca…!
PANCHO
(Poniéndose serio)
Ya mi amor, tengo que ir volando. Mire que hoy me reciben en el ministerio.
ISABEL
(Aplaudiendo como niña chica)
Voy a tener un marido ministro!
PANCHO
(Modesto)
No mi amor no…
Isabel lo mira con carita de pena.
PANCHO
(Cerrando un ojo)
No todavía.

Pancho le da un beso en la boca y sale. Isabel vuelve a mirar al Rododendro y grita llamando al jardinero.

ISABEL
Hector!
3. INTERIOR – OFICINA AGENCIA “RIVERA, ZUBICUETA, MCREADY Y MCREADY” – MAÑANA.
CONSTANZA habla por teléfono mientras pasea por la oficina, tratando de calmarse, pero totalmente fuera de control.
CONSTANZA
(Contenida)
Eso lo entiendo. “Cristal clear, lindo”. Entiendo que tuvieron problemas con el arriendo, entiendo que los permisos no estaban en regla e incluso entiendo que todo esto haya sido… Como le gusta decir a usted?
Miguel abre la puerta de la oficina de Constanza y la observa hablando por teléfono, de espaldas a la puerta, mirando por la ventana. Miguel queda paralizado por la impresión de la espalda y el pelo de Constanza, debería tener la confianza de llegar y entrar, pero, por alguna razón, se cohibe.
CONSTANZA
(Continúa, más irónica y luego enojada)
Eso… “un lamentable mal entendido”. Entiendo todo eso. Lo único que no entiendo es que voy a decirle YO ahora a MI cliente cuando me digan bueno Constanza, estamos OK para el lanzamiento. Y yo le diga no; sabe señor McGinnis, sabe que no estamos OK, porque resulta que estamos en Chile y resulta que al dueño del local tuvo un “lamentable” mal entendido. Porque al dueño del local “lamentablemente” se le ocurrió tener “problemas de arriendo” justo la semana en la que decidimos lanzar la extensión de producto que debería consolidar nuestra posición competitiva y en la que hemos estado y en lo personal HE estado perdiendo los últimos seis meses de mi vida.
Miguel se aproxima casi en puntillas al escritorio de Constanza, tratando de dejarle unos bocetos sin que ella se de cuenta, para no tener que conversar con ella en estado de furia. Justo cuando está a punto de lograr su objetivo, Constanza gira y lo encuentra de frente, sorprendiéndolo y haciendo que las carpetas se le caigan sobre la mesa y boten la botella de coca light que hay sobre el escritorio.
CONSTANZA
(Más enojada y además levantando los papeles importantes para que no se mojen, mientras Miguel trata de secar con servilletitas de cocktail)
Así que, señor Salvi, eso es lo único que no entiendo. Pero pensándolo bien, hay otra cosa que no entiendo. Hay algo más que no me queda claro. Y es que va a decir USTED cuando NUESTROS abogados lo vayan a buscar con el contrato que USTED firmó y le pidan explicaciones… No, yo no estoy siendo agresiva. No, no, nuestros abogados… ellos son agresivos. Me va a echar de menos, señor Salvi cuando tenga que hablar con ellos. Ahí les puede contar de sus problemas de arriendo. No, señor Salvi, de esta si que no se salva, Salvi.
Constanza cuelga con violencia y el teléfono cae al suelo. Miguel lo trata de pelotear, pero al estirarse bota los clips. Constanza se deja caer en el asiento y se toma la cabeza histérica.
CONSTANZA
Por qué San Judas Tadeo, por qué, por qué, por qué son así?
Miguel, aprovechando el pánico, estira una mano para hacerle cariño en la cabeza. Constanza no lo rechaza, pero toma la mano entre las suyas, como sujetándolo y sujetándose.
MIGUEL
(Tratando de aligerar el ambiente)
Qué problemas de arriendo tenía el gallo ese?
CONSTANZA
(Respirando para juntar fuerzas y secando unos resquicios de lágrimas del borde de los ojos)
Que problemas de arriendo?
Constanza mira a Miguel, mueve la cabeza y ríe.
CONSTANZA
(Con incredulidad)
No lo pagaba!
MIGUEL
Cómo?
CONSTANZA
Just like that. El perla no pagaba. Podís creerlo? Seis meses que arrendaba, seis meses que no pagó.
MIGUEL
Qué agrio!
CONSTANZA
Fresco de raja.
MIGUEL
Y de verdad le vai a mandar los abogados Cony?
CONSTANZA
(Mirándolo con actitud de “niño, cuando aprenderás”)
Qué abogados? Wake up Miguel. El único abogado que contratan acá es el gil que hace los contratos con tus amigos diseñadores, para que no nos demanden todos a la inspección del trabajo. Nosotros tenemos menos poder que comisión del senado. Le dije lo del abogado pa’ embarrarle el día no más al huevón.
Miguel ríe, celebrando a Constanza.
CONSTANZA
(Actuando estudiadamente positiva)
Sabes lo que deberíamos hacer?
MIGUEL
(Sabiendo lo que viene)
Buscar otro lugar?
CONSTANZA
Exacto, lindo. Show must go on. McGinnis quiere lanzar su toallita con look tropical, vamos a lanzar la toallita con look tropical pase lo que pase.
MIGUEL
(Cuadrándose)
Tropical, así será. Muy tropical.
CONSTANZA
Increíblemente tropical.
MIGUEL
(Caminando hacia la puerta en actitud ejecutiva)
Yo me encargo del local. Revisa tú las frases y dime cual te tinca.
CONSTANZA
(Mirando las frases que quedaron sobre la mesa)
Gracias, amoroso, no se que haría sin ti.
MIGUEL
Tendrías otro esclavo.
CONSTANZA
(Tirándole un beso)
Te amo, lindo.
MIGUEL
(Se da vuelta en la puerta, más serio, desafiándola)
De verdad?
CONSTANZA
(Durante un segundo desconcertada, después sacándose el pillo en broma)
Si me consigues un lugar para el lanzamiento conversamos. Ya, no te pongai cargante. Is gonna be a long day.
Miguel mueve la cabeza como diciendo “hasta cuando lo mismo” y parte a su oficina.
4.INTERIOR – CASA DE TERESA – DÍA.
Casa en Santa María de Manquehue decorada con estilo, pero con sobriedad. El teléfono suena insistentemente. Teresa deja las compras en la entrada para que su nana peruana y la cocinera, Berta, la ayuden a entrarlas. Corre hacia el teléfono.
TERESA
(Animada)
Aló? Con quién? Pilar Andrea Viñaux Fernández, qué es de tu buena vida.
Teresa escucha la respuesta y adopta la cara de pesar que siempre adopta cuando escucha las tragedias de Pilar, su amiga solterona.
TERESA
Pucha, que mala onda Pilucha. Pero supongo que se arreglará.
Teresa, mientras escucha a Pilar, va dejando caer las llaves del auto, la billetera, la chequera y demás cosas en la mesa de centro. Se tiende en el sillón, cansada. Se saca los zapatos y los sube sobre la mesa de centro. Como siempre que hay alguna posibilidad de pelambre, la Berta aparece con un paño de sacudir y hace como que limpia, con la oreja muy parada.
TERESA
(Luego de escuchar suficientes tragedias)
Pero que sorpresa Pilita, a qué debo el placer de tu llamada.
Pili contesta y Teresa escucha con mayor atención.
TERESA
Despedida? Celebración? Para quién, que onda? La Clarisa? Qué Clarisa? Clarisa Somerset? Pero qué es de esa bandida? Mamá? Qué buena, ya era hora. Dile que vaya a ver a mi obstetra en la Tabancura, que es un amor… cómo?
Teresa pone cara entre espanto, sorpresa y vergüenza por la metida de pata.
TERESA
Ahhh. Madre. Yo pensé… Entiendo. Es que como dijiste que iba a ser madre… Ahhh, de las Carmelitas, que bueno, se queda en el colegio después entonces. Y cuándo se va? Mañana? Que heavy es un montón de tiempo. No, yo me muero, no podría… Y cuándo es la despedida? No. Mañana no puedo, tendría que ser hoy, no sé si… en serio que lo vas a correr por mí. Sí, me encantaría. Es solo que no quiero cambiar sus planes.
Teresa se da cuenta que no va a poder correrse de la despedida.
TERESA
Bueno, dime en qué te puedo ayudar. El regalo? Sí, no hay problema. Tienes pensada alguna cosa?
Teresa se pone a mover un pie, nerviosa.
TERESA
Entiendo. Yo voy a ver si se me ocurre algo y te llamo.
Teresa cuelga y mira al cielo, agobiada por el encargo. Berta, que ha estado escuchando atentamente, interviene con toda la confianza que le da conocer a Teresa desde chica.
BERTA
Necesita un regalo Teresita?
TERESA
(Volviendo a la realidad)
Ehh… Sí, Bertita, alguna idea?
BERTA
Mire, don Jaime Irarrázaval le hizo un regalo tan lindo a la señora Cocó Santamaría volviendo de su viaje a Europa…
TERESA
Qué cosa?
BERTA
Una pelota…
TERESA
Una pelota?
BERTA
Sí, una pelotita así de cristal muy fino, con cositas como brillantes. Me dijeron que valía no se… yo no entiendo de dólares, pero por la cara que puso la Cocó debe haber sido mucho… Preciosa, Teresita, preciosa.
TERESA
Me imagino… pero esta niña, la Clarisa, va a ser madre, o sea, monjita, así que no le serviría mucho una pelota. Tiene que ser algo…
En eso entra corriendo BENJAMÍN (10 años), el mayor de los cuarto hijos de Teresa.
BENJAMÍN
(Corriendo y subiéndose de un salto, violentamente, al sillón)
Mamáaaaa!
TERESA
Pero Benjamín, cuidado, vas a ensuciar todo, tienes los pies sucios.
BENJAMÍN
(Sin hacer caso)
Mamá, quiero porotos, quiero porotos!
TERESA
Porotos? De cuando acá te gustan los… Pero mi amor, bájese del sillón.
Teresa mira a Berta, preguntando.
BERTA
Sí, creo que en el frigider grande, ahí en la bodega, hay una bolsa de esos congelados.
Berta mira a Benjamín con seriedad, pero sin enojo.
BERTA
Benja, bájate.
Benjamín, al segundo, se baja del sillón, pero sigue pidiendo porotos frenéticamente.
BENJAMÍN
No, no de esos. Los otros porotos.
TERESA
(Tomando a Benjamín de los hombros para que deje de moverse)
Benja. Tranquilo. Toma aire.
Benjamín deja de mover el cuerpo pero sigue moviendo la cabeza y las manos.
BENJAMÍN
(Atropellando ideas y palabras)
Es que la miss Carolina dijo que teníamos que llevar porotos para hacer un experimento porque íbamos a poner los porotos en un algodón para ver como crecen y regarlos y ver como sale una plantita con los porotos que vamos a poner en un algodón y que es muy bonito aprender a cuidar una plantita y ver como crece en el algodón los porotos…
TERESA
Ahhh, ahora te entiendo, mi amor, de esos porotos. Porotos de planta, no de supermercado.
Teresa mira a Berta, complicada.
TERESA
Tenemos de ESOS porotos, Berta?
BERTA
No, pues, a usted no le gustan esos porotos, yo siempre le digo que a don Rodrigo le encantan, pero usted…
TERESA
Sí sé, Berta, si sé.
BERTA
Pero no se preocupe Benjita, yo el lunes le traigo un saco de porotos de la parcela… Y si quiere le traigo plantas grandes también.
BENJAMÍN
Con porotos?
TERESA
(Pensando)
Porotos… plantas…
Teresa agarra a Benjamín y le da un abrazo y un beso.
TERESA
Me diste una idea, Benja. Caballo, me diste una idea.
Teresa toma el teléfono y marca un número de la memoria, muy entusiasmada.
5. INTERIOR – OFICINA AGENCIA “RIVERA, ZUBICUETA, MCREADY Y MCREADY” – DÍA.
Miguel entra a la oficina de Constanza, con actitud de triunfo.
MIGUEL
Todo listo!
CONSTANZA
(Levantando la vista de las frases de campaña)
Fuiste al Ula-Ula?
MIGUEL
Of horse.
CONSTANZA
Y, qué tal? Qué tan tropical es?
MIGUEL
Bueno, así no es una cosa que digas qué bruto, pero miren lo tropical que es éste local. No es Punta Cana…
CONSTANZA
A estas alturas, me bastaría con que fuera Iquique…
MIGUEL
La entrada tiene palmeras y cosas. Y unos moais. Sí, ya sé lo que vas a decir. Es lo mismo que me dijo el dueño. La polinesia no es lo mismo que tropical, pero ya me encargué de eso…
Constanza lo mira, esperando expectante.
MIGUEL
Qué te parece…
Miguel hace un gesto de malabarista terminado una rutina.
MIGUEL
Camisas floreadas para los Moais!
CONSTANZA
Me parece perfecto. Es terrible… lo peor que he escuchado en mucho tiempo. El gringo va a rallar la papa con eso. Me gusta.
MIGUEL
El interior está bien. Faltan algunos detalles, pero nada que no podamos arreglar.
CONSTANZA
Perfecto. Arreglémoslo entonces.
MIGUEL
Tengo presupuesto?
CONSTANZA
All you can eat, baby.
MIGUEL
(Caminando hacia la puerta)
Oye: Dato Freak. Sabes quién es el dueño del Ula-Ula?
CONSTANZA
No, ni idea.
MIGUEL
Este huevón, Francisco González. El que sale en las noticias entregando las estadísticas…
COSTANZA
(Sorprendida)
Del gobierno?
MIGUEL
Bueno el dijo que era:
Miguel hace gesto de “entre comillas”, como el Dr. Evil.
MIGUEL
“Asesor independiente”
CONSTANZA
Chuta. Me huele a problemas. Lo que menos queremos son más pasteles ahora, Miguel. Así que por favor me avisas ante cualquier cosa rara.
MIGUEL
Como qué?
CONSTANZA
No sé… cualquier cosa parecida a pagarle sueldos a alguien que no esté en la nómina…
MIGUEL
(Riendo)
Ok. Te aviso. Pero parece buen cabro…
CONSTANZA
Caras vemos… Oye, a la salida podemos hacer un check in place.
MIGUEL
Pero… no habíamos quedado hoy día de…
CONSTANZA
Qué…? Mirando el Palm Pilot. Uf. Verdad, lindo. Pero es que tenemos que ver como está quedando. Por qué no lo dejamos para otro día.
MIGUEL
(Taimado)
Es que “otro día” está ocupado porque ahí tenemos que hacer todo el resto de las cosas que “otros días”, dejamos para “otros días”.
CONSTANZA
(Sintiendo un poquito de culpa, pero sin ceder)
Pero no te pongas pesadito, ya? Si nos sobra tiempo después nos tomamos un traguito por ahí cerca ya?
MIGUEL
(Resignado)
Bueno…
CONSTANZA
(Conciliadora)
Quién es tu jefe preferido?
MIGUEL
El gringo McGinnis.
CONSTANZA
(Riendo, pero enojada)
Ándate a la mierda, huevón ingrato.
6. INTERIOR – OFICINA JIM MCGINNIS – DÍA.
Rodrigo, sentado en el escritorio frente a McGinnis, expone, muy convencido y seguro los detalles del lanzamiento de las toallitas higénicas “tropicales”. El gringo escucha atentamente.
RODRIGO
(Mostrando gráficos y proyecciones)
Los estudios son muy concluyentes en éste aspecto. La introducción de esta toallita… en el mercado… nos podrá traer un aumento de tres a cuatro puntos en el share en el grupo etareo 13 a 17. Y de uno a dos en el grupo siguiente.
El único problema… área de oportunidad, mejor dicho, es un cierto mal entendido a nivel de consumidoras target. Se tiende a visualizar la nueva línea como un “sabor tropical”… cosa que en realidad no tendría sentido… hablando de protección femenina…
En eso suena el celular de Rodrigo, que le hace un gesto de disculpas a Jim y atiende.
RODRIGO
Aló.
PANTALLA DIVIDIDA O PLANOS INTERCALADOS CON:
7. EXTERIOR – 4X4 DE TERESA – DIA.
Teresa maneja y habla por teléfono con Rodrigo. A lo largo de la conversación los veremos a los dos. Teresa contando muchas cosas, algo sensible y demandando cariño telefónico y Rodrigo muy incómodo, tratando de cortar y avergonzado que Jim escuche su conversación.
TERESA
(Cariñosa e infantilmente)
Lindo ratoncito!
RODRIGO
(Bajando la voz y tapando la bocina del celular para que el gringo no escuche)
Chiquitita.
TERESA
Me quieres?
RODRIGO
Te amo, mi amor, pero…
TERESA
Cuánto?
Rodrigo mira al gringo, pone cara de explicación compungida y contesta, cada vez más despacio. El gringo mira y escucha con curiosidad, gozando de la situación.
RODRIGO
Mucho mi amor. Hasta la luna.
TERESA
(Feliz)
Te adoro roedor frenético!
Oye mi amor, conoces a una tal María Isabel Balmaceda?
RODRIGO
(Sorprendido)
Sí, por qué?
TERESA
Es que la Pili está organizando ésta celebración para la Clarisa Somerset… la cachai?
RODRIGO
Cómo no…
TERESA
Bueno, la Clarisa va a hacerse Madre.
RODRIGO
Y quién es la víctima?
TERESA
(Molesta)
Mi amor!
RODRIGO
Digo, el padre.
TERESA
No, mi amor. Va a ser Madre, monjita, carmelita, mermeladas, brazo de reina, esa onda…
RODRIGO
La Clarisa? En fin, bueno mi amor, sabe que yo ahora estoy…
TERESA
Sí, la Clarisa, y la Pili me encargó que le comprara el regalo. Y yo no sabía que comprarle, pero después llegó el Benja pidiendo porotos y zas! Me cayó la teja y se me ocurrió comprarle una planta.
RODRIGO
Una planta?
TERESA
Una planta, un arbolito, algo que pueda llevar al retiro, regar, algo bonito.
Jim ya perdió el interés en la conversación de Rodrigo, así que pacientemente se pone a hojear los gráficos y los esquemas que Rodrigo le llevó. Rodrigo se pone aún más nervioso, porque no quiere que Jim se adelante en la presentación.
RODRIGO
Entiendo linda, pero…
TERESA
(Entusiasmada y algo hiperquinética)
Entonces la Pili me dijo que fuera donde ésta tal María Isabel que era del colegio y tiene un jardín de plantas y me dijo que tú la ubicabas y a mi como que me suena, pero como que no sé quién es… Tú de dónde la conoces?
RODRIGO
Bueno mi amor ella fue mi…
Rodrigo se detiene, temiendo lo peor.
TERESA
Tu qué lindo?
RODRIGO
(Bajito, casi inaudible)
Mi polola.
Teresa, en el auto cambia su expresión radicalmente. La forma de hablar cambia también de juguetona a seria, casi formal.
TERESA
Y por qué nunca me hablaste de ella?
RODRIGO
Como que…? No se acuerda que le contaba de esa polola media loca que meditaba en el jardín. La que prendía incienso y después se fue a colonizar Puyuhuapi?
TERESA
Ella es?
RODRIGO
Claro, mi amor ve?
TERESA
La Chabe, claro. Está bien, pero nunca me dijiste que era de mi colegio.
RODRIGO
Es que me enteré hace poco, ella como que lo ocultaba. Estás bien linda?
TERESA
(Mal)
Sí, estoy bien. No hay ningún problema. Pasado pisado, soy una mujer adulta. Respeto tus espacios. Ni un problema. No te preocupes. Sigue con tu trabajo…
Rodrigo se urge. Sabe que no está bien, pero por otro lado tiene que preocuparse de McGinnis que juega a hacer un trencito con los clips del escritorio y que está a punto de pasar del aburrimiento a la impaciencia.
TERESA
Todavía te ves con ella?
RODRIGO
(Más severo)
Mi amor, no se ponga tonta…
TERESA
(Triste, pero dándose cuenta que los celos son no a lugar)
Ta bien lindo… es solo que te amo tanto… Me quieres?
RODRIGO
Te adoro.
TERESA
Eres mi roedor furioso?
RODRIGO
Ehhh… Sí mi amor, eso soy.
TERESA
Besito de ratoncito! Cwi, cwi, cwi!
RODRIGO
Mi amor…
Rodrigo mira al gringo que está distraído tirando papeles arrugados al papelero, como jugando basquetball. Aprovecha la distracción:
RODRIGO
(Girando la silla para que el gringo no escuche hacer ruidos de ratón)
Besitos de ratón: Cwi, cwi, cwi!
Teresa corta, sonriendo y Rodrigo corta rápidamente. Antes que McGinnis alcance a comentar algo, Rodrigo retoma su presentación con actitud de “acá no ha pasado nada”. El gringo aguanta la risa.
RODRIGO
Como te decía Jim, si te fijas en las proyecciones, verás que los puntos porcentuales…
8. INTERIOR – JARDÍN: “LOS PENSAMIENTOS” – DÍA.
Isabel conversa con Héctor, el jardinero. Hector tiene rasgos notoriamente araucanos, pero se viste con zapatillas, polerones nike y tiene un walkman permanentemente colgando de la cintura.
ISABEL
(Mirando compungida una hoja de la planta)
No sé que vamos a hacer con Federico. Los pulgones se lo están llevando, Héctor.
Héctor mira, no triste, pero sí serio.
ISABEL
(Pensando)
Tú no conoces algún secreto de allá de tu tierra para curar a Federico. Cómo desinfectaban los canelos ustedes?
HECTOR
(Timidamente, como temiendo meter las patas)
Raid?
Isabel mira, sin entender si era broma o era en serio. Luego se da cuenta que entró Teresa y está parada sin saber que hacer. Isabel se levanta y toma aire profundamente ejecutando un gesto de relajación y limpieza de energías. Federico está muriendo, pero la vida debe seguir, aunque duela.
ISABEL
(A Teresa)
Hola, linda, en qué te puedo ayudar?
TERESA
María Isabel Balmaceda?
ISABEL
Con ella.
TERESA
(Entusiasmada con la sorpresa)
Soy yo, la Tere!
ISABEL
(……)
TERESA
María Teresa Santa María… De las hermanas de María… Éramos compañeras de colegio!
ISABEL
Ahhh… La amiga de la Pili!
TERESA
(Sonriendo)
Sí, la de la mochila de frutillita…
Isabel recuerda quién es Teresa y la anécdota de la mochila de frutillita y no puede contener un espasmo de risa que la hace atorarse y toser convulsivamente. Isabel levanta las manos y Héctor corre a buscar un vaso de agua. Teresa también se ríe forzadamente, sintiéndose incómoda.
Toma agua, le devuelve el vaso a Héctor y se da una vuelta en 360ª, como un paso de baile, para sacarse la risa de encima.
ISABEL
(Seria)
Héctor, puedes ir al jardín de la señora Ana y pedirle que por favor nos preste quince rododendros?
HECTOR
Este… la señora Ana no trabaja los rododendros. Además, don Marcelito se llevó la camioneta.
ISABEL
Noooo…
Isabel mira la hora y saca el celular. Se disculpa con Teresa.
ISABEL
(Marcando un número en el celular)
Disculpa linda, es que estamos en una crisis acá.
Isabel mantiene el celular alejado de su oreja, para no contaminarse con las ondas radioactivas.
ISABEL
No contestan. Héctor, ve si puedes ubicar a Marcelito y decirle que traiga la camioneta.
Le tira el celular a Hector y Héctor lo pelotea, lo abre con una mano, dice “Marcelo” y el celular marca, activado por voz, el número de Marcelo.
ISABEL
(A Teresa)
Dime en qué te ayudo linda… lo que pasa es que tengo que llevar unos rododendros al local de mi marido y tenemos una plaga de pulgones…
TERESA
(Mirando los filodendros)
Pero yo los veo bien…
ISABEL
No, linda. Esos son filodendros. Los rododendros son más bonitos, con más carácter, pero claro, también son más delicados y se los comen los pulgones. Pero cuéntame, no me has podido decir en qué puedo…
Aparece Héctor al trote, con el celular en la mano.
HECTOR
(Desde la entrada del invernadero)
Para usted!
Hector arroja el celular por el aire. María Isabel, muy cool, recibe el celular con una mano y lo contesta.
ISABEL
(Contestando ejecutivamente, pero con el celular lejos de la cara)
Isabel Balmaceda.
Le hace un gesto de disculpas a Teresa y escucha atentamente. Contesta.
ISABEL
Entiendo. Comprendo perfectamente. Lo que pasa es que tuvimos una crisis de última hora con los rododendros.
Isabel aparta aún más el teléfono. Se nota que al otro lado están gritando desesperados. Teresa mira asustada. Héctor expectante. Isabel no pierde la calma.
ISABEL
Las plantas son seres vivos, no cifras en un papel que usted pueda sumar y restar, por muy importante que sean sus compromisos. Las plantas tienen su carácter y sus tiempos, tiene que entender eso.
Isabel vuelve a apartar el teléfono.
ISABEL
Lo qué si puedo ofrecerle son… filodendros.
Contestan del otro lado e Isabel suspira aliviada.
ISABEL
No, en realidad no son lo mismo…
Isabel le guiña un ojo a Teresa.
ISABEL
Pero bueno, son casi, casi lo mismo. Ok, correcto. Los llevamos de inmediato.
Isabel corta y le habla de inmediato a Héctor.
ISABEL
Vas a tener que conseguir una camioneta, Héctor.
Vuelve a mirar a Teresa.
ISABEL
Perdona preciosa, realmente perdóname. En general atiendo mucho mejor… lo que pasa es que tenemos que llevar esto urgente al local de mi marido y no tenemos como…
TERESA
Yo voy para allá ahora. Nos vamos a juntar ahí con la Pili y la Clarisa.
ISABEL
Qué Clarisa?
TERESA
Somerset
Isabel no contesta nada, pero pone una cara como diciéndo “qué fuerte”.
TERESA
Yo te puedo llevar en mi auto.
ISABEL
Gracias, linda eres demasiado tierna, pero lo malo es que tenemos que llevar quince rododendros…
TERESA
(Sonriendo)
Filodendros.
ISABEL
(Riendo)
Exacto. Quince filodendros con sus macetas. No creo que vayan a caber en tu auto, linda.
TERESA
Dale, podemos hacer un esfuerzo. La maleta es más grande de lo que parece.
Teresa sale haciendo un gesto de que la sigan. Isabel mira a Héctor y Héctor se encoge de hombros, como diciendo “es una locura, pero tratemos”.
9. EXTERIOR – ESTACIONAMIENTO JARDÍN: “LOS PENSAMIENTOS” – DÍA.
Teresa sale, seguida por Isabel y Héctor. Se para al lado de su 4×4 mordiéndose el labio inferior con actitud de “qué me dicen ahora”.
Isabel y Héctor quedan paralizados de impresionada admiración. El auto de Teresa es espectacular y GIGANTESCO.
HECTOR
(Para si mismo)
Media huevá!
ISABEL
Oh, my god.
TERESA
(Suficiente)
Te parece que van a caber los filodendros, linda?
ISABEL
Huevona! Un Grand Rover Cherocky Cruisier modelo 2002.
Isabel gira alrededor del auto admirándolo con pasión de conocedora y recitando las características como un vendedor muy bien entrenado.
ISABEL
Seis cilindros en V, inyección asistida, tracción con SDM, Airbags laterales, llantas de aleación cuarzo-titanio, 5300 centímetros cúbicos, 260 malditos caballos de fuerza…!
Agachándose a mirar.
ISABEL
(Perdiendo el control y la compostura)
Neumáticos 23×6, refuerzo posterior, tubo de escape impermeable… Huevona! Caballo, huevona! Horse! Horse! Totalmente horse!
TERESA
Te dije que íbamos a tener espacio…
ISABEL
O sea… Ayúdame a cargar Héctor.
TERESA
Te gustan los autos por lo visto…
ISABEL
(Sintiéndose descubierta, avergonzada)
No… o sea sí, un poco. Es decir, prefiero la bicicleta, tu entiendes que el desperdicio de energía y la contaminación que produce…
Dejando de cargar los maceteros y deteniéndose a mirar el 4×4.
ISABEL
…una maravilla como ésta.
Teresa sonríe.
ISABEL
(Excusándose, complicada)
Lo que pasa es que viví mucho tiempo en el sur y allá aprendí a manejar y con esos caminos… necesitas buenos autos, tu entenderás. Autos así, potentes, maniobrables, cómo éste. Además que digamos que ahora, con el negocio, no me iría muy bien acarreando maceteros en la mountain…
TERESA
Entiendo…
ISABEL
Me dejariai manejarlo, galla?
TERESA
(Generosa)
Pero claro.
Teresa, sintonizada en la onda de Isabel y Héctor, toma las llaves y se las tira a Isabel. Isabel trata de agarrarlas, pero el cálculo de Teresa es horrible, y las llaves golpean la puerta del jeep, muy fuerte.
ISABEL Y HÉCTOR
(Al mismo tiempo)
Ouch!
ISABEL
(Acordádose cuando ya se está subiendo al 4×4 por el lado del conductor)
Pero linda, tú venías a buscar algo…
TERESA
Cierto!
ISABEL
Qué cosa?
TERESA
Un regalo… una planta…
ISABEL
(Cerrandole un ojo)
Tengo lo que andas buscando!
10. EXTERIOR – AUTO DEPORTIVO DE CONTSTANZA – DÍA.
Constanza maneja rápido, con Miguel sentado al lado. Conversa, moviendo el volante con una mano, sin despejar los ojos del camino ni la mano de la planca de cambios.
CONSTANZA
Colón cuanto está esto?
MIGUEL
Y dale, Cony, hasta cuando!
CONSTANZA
Hasta que vea todo listo, pues Miguelito, qué crees, que me voy a relajar ahora, para que después las camisas de los moais se destiñan. Las plantas no lleguen, los bailarines estén guatones… No, Miguel, ahora tenemos que estar en todas. Después, con todo listito nos relajamos.
MIGUEL
Ja!
CONSTANZA
Qué?!
MIGUEL
(Molesto)
Cuándo te hay relajado tú, por favor?
CONSTANZA
Bueno, tal vez ese es tú problema, te relajas demasiado, Miguelito.
MIGUEL
No lo veo como un problema.
CONSTANZA
A no? Y nunca hay pensado por qué soy yo la jefa?
Constanza no termina de decirlo y se arrepiente de haberlo dicho.
Miguel mueve la cabeza y mira por la ventana.
CONSTANZA
(Preocupada, disminuyendo la velocidad y deteniéndose en un semáforo)
Puta, Miguel, perdona. No quise decir eso.
MIGUEL
(Resentido)
Si que quisiste…
CONSTANZA
(Rogando)
De verdad que no, te prometo, te juro, Miguelito. No te enojes conmigo, por favor. Ando nerviosa… esta huevada me tiene loca…
Los autos tocan la bocina atrás. El semáforo está en verde y Constanza sigue detenida.
MIGUEL
(Haciéndole una seña de que parta)
Está bien, no estoy enojado.
CONSTANZA
De verdad?
MIGUEL
(Enojado)
De verdad.
Constanza parte.
11. EXTERIOR – FRONTIS DE ULA-ULA – DÍA.
Isabel da instrucciones a algunos mozos del local con trajes polinésicos que bajan los filodendros del 4×4 de Teresa.
ISABEL
Cuidado niños, son seres vivos, recuerden. Trátenlos como a sus pololas.
MOZO 1
(Apuntando a MOZO 2)
Mejor que éste no lo trate como a su polola, si no, el gomero se iría con la primera palmera que pasara por la calle…
Mozo 2 no contesta, pero se logra equilibrar el macetero y le larga una certera chuleta a Mozo 1, que se sigue riendo.
Teresa, con una planta muy linda en la mano, trata de convencer a Isabel
TERESA
De verdad no quieres pasar. Qué te cuesta, pasa un ratito que sea, a decir hola…
ISABEL
No, cómo se te ocurre, mira en la pinta que ando.
TERESA
Pero si da lo mismo. Van a estar contentas de verte.
ISABEL
Dejémoslo para otra vez, linda. Dále saludos de mi parte a la Clarisa.
TERESA
Ok, preciosa.
Se dan un sonoro beso en la mejilla, e Isabel parte a buscar un Taxi.
TERESA
(Hablándole de lejos a Isabel)
Oye, linda. Gracias por la plantita. Eres un amor.
ISABEL
No, como se te ocurre. Tú me trajiste. Eres una persona muy valiosa, cuídate mucho amorosa.
TERESA
Y veámonos, linda, llámame.
ISABEL
(Alejándose hacia el paso de cebras de la esquina)
O sea… Obvio.
12. EXTERIOR – AUTO DEPORTIVO DE CONSTANZA – DÍA.
Constanza maneja, pero menos pendiente del camino y más de Miguel.
MIGUEL
No, no es eso. Es solo que me da lata que…
CONSTANZA
Qué?
MIGUEL
Da lo mismo, sabís, da lo mismo. Te conzco. En serio da lo mismo. No tenís por qué darme explicaciones, trabajamos juntos, eres mi jefa, tiene que salir el puto lanzamiento. Es mi culpa, soy yo el huevón que me pongo a…
CONSTANZA
(Mirando a Miguel)
Te pones a qué?
MIGUEL
Nada, da lo mismo.
CONSTANZA
(Calmada)
Sabes lo que vamos hacer, Miguel?
MIGUEL
(Choreado)
Qué?
CONSTANZA
Vamos a ir al Ula-Ula a chequear que hayan llegado las plantas y las camisas…
MIGUEL
(Resignado e irónico)
Sabía! Lo sabía…!
CONSTANZA
(Interrumpiendo)
Vamos a estar 10 minutos y después vamos al localcito del lado y nos vamos a tomar unos buenos vodkas para hacer las paces.
MIGUEL
(Contento en el fondo, pero prolongando el enojo intencionalmente)
Whatever.
Miguel mira por la ventana. Constanza lo mira, todavía sintiéndose culpable.
Constanza saca la mano de la palanca de cambios y le toca la cabeza, cariñosamente a Miguel. Miguel gira la cabeza y se miran a los ojos. Ambos se ponen muy nerviosos. Miguel, cortado, aparta la vista hacia delante.
MIGUEL
Constanza.
CONSTANZA
(Todavía mirándolo)
Qué?
MIGUEL
(Aterrado)
Constanza!!!!!
Constanza mira hacia el camino, justo a tiempo para ver a Isabel cruzando la calle y chantar a fondo antes de atropellarla.
13. EXTERIOR – PASO DE CEBRA – DÍA.
El deportivo de constanza se chanta con toda la precisión de los ABS a unos pocos centímetros de Isabel, que se paraliza con un segundo con expresión de terror.
Dentro del auto, Constanza y Miguel también se paralizan, sin aire del susto.
Isabel reacciona violentamente, golpeando con fuerza de mujer que acarrea maceteros sin ayuda el capó del auto de Constanza.
Constanza pasa del susto a la rabia. Se asoma por la ventana y grita.
CONSTANZA
Fíjate por donde cruzai huevona imbécil!
ISABEL
(Indignada)
¿Cómo que…? Tengo verde, huevona, verde.
Luego, recuperando algo de la compostura y tomando aire con actitud yoga para desechar las malas vibras.
ISABEL
(Retando, pero no tan indignada)
Tenía verde, podía, cruzar.
Constanza se da cuenta que tenía razón. No puede argumentar nada, y esa impotencia aumenta aún más la rabia y la falta de control. Grita y golpea la bocina con rabia.
Isabel, recuperada del susto, se acerca a la ventana del auto y mira hacia adentro, sin poder creer la reacción.
Miguel la mira como pidiendo disculpa.
Teresa la mira desafiante, como diciendo, “si sé, soy histérica, no tengo razón y estoy fuera de control, qué tanto, así soy yo”.
Isabel se acerca aún más a la ventana, mirando fijo a Constanza.
ISABEL
Doce años en Nueva York y sigues igual de yegua, María Constanza Peñafiel.
Constanza abre la boca muy grande.
CONSTANZA
Nooooo!
ISABEL
Oh sí, mami, oh sí.
CONSTANZA
(Bajándose del auto para abrazar a Isabel)
Huevona! No lo puedo creer! María Isabel Margarita Córtez-Monroy, Tantos siglos!
Miguel observa esto con incredulidad. Se baja del auto y mira.
CONSTANZA
(Abrazando a Isabel)
Miguel. Podís creer que éramos compañeras de colegio con ésta vieja?
MIGUEL
(Cansado)
Así veo.
CONSTANZA
Que ha sido de tu vida, me lo tenís que contar todo, huevona. Vamos a tomar algo.
ISABEL
No lo puedo creer… Hoy ha sido un día… No me creerías todo lo que ha pasadol
CONSTANZA
Me tenís que contar, me tenís que contar todo, vamos a tomar algo.
ISABEL
(Dudando)
Bueno, supongo que un traguito no me vendría mal.
CONSTANZA
(Despreocupada, sin mirar a Miguel)
Venís con nosotras, Miguelito?
MIGUEL
(Rodeando el auto, para tomar un taxi)
No gracias, ya tuve suficiente por hoy.
CONSTANZA
(Preocupada)
Pero Miguel, no seas infantil. Hace veinte años que no veo a ésta mujer!
Miguel cruza la calle, muy molesto. Se detiene en el medio y gira, para enfrentar a Constanza.
MIGUEL
Me tienes chato, Constanza.
Miguel gira, para seguir cruzando, sin fijarse que tiene rojo y los autos vienen rápido.
Un auto se chanta tan o más fuerte que constanza, para no atropellar a Miguel.
El chofer se cuelga de la bocina, indignado. Miguel da un salto, aterrado. Le larga una patada furiosa al parachoques del auto.
ISABEL
Ouch!
Ambas quedan mirando a Miguel, que se aleja cojeando producto de la patada al auto.
CONSTANZA
(No muy convencida)
Ya se le va a pasar… Eso creo.
14. INTERIOR – BAR CERCANO AL ULA-ULA – DÍA.
Constanza e Isabel van en la segunda ronda de Vodkas y no paran de hablar y reírse.
ISABEL
Y eso no fue nada… Sabes quién llegó después a verme. O sea no a verme, a comprar una planta en realidad…
CONSTANZA
(Algo ebria)
Una planta?
ISABEL
Si pus, te dije que vendo plantas.
CONSTANZA
Cierto. Los filodendros.
ISABEL
Rododendros.
CONSTANZA
Puta la huevada. Me dijiste filodendros.
ISABEL
(Riéndose)
Pero te voy a cobrar rododendros, linda.
CONSTANZA
(Brindando)
“O.P.M.”, linda. Not my money. Paga el gringo.
ISABEL
Salud por el gringo.
CONSTANZA
Salud.
ISABEL
Bueno, adivina quién entró.
CONSTANZA
No sé. No adivino.
ISABEL
La Tere.
CONSTANZA
(Concentrándose)
Qué Tere?
ISABEL
Del colegio, la Tere French-Davis.
CONSTANZA
(Tratando de recordar)
Me suena, me suena…
ISABEL
Una bien linda, bien mina, que los tenía a todos locos. Como crespita, no muy viva, la pobre, pero simpática.
CONSTANZA
No sé… como que la veo y no la veo. Dime más… con quién pololeó?
ISABEL
Mira… Ya sé… Te acuerdas de la mochila de frutillita?
CONSTANZA
La mochila… No!!!! No lo puedo creer! Ella?
Constanza e Isabel tienen un escandaloso ataque de risa recordando la anécdota. De la mesa trasera alguien les dirige miradas indignadas.
CONSTANZA
(Tratando de parar las carcajadas)
Y qué es de esa mina?
ISABEL
No lo vas a creer… no te lo podrías imaginar.
CONSTANZA
Qué?
ISABEL
Está hecha una madre…
CONSTANZA
No me digai que se hizo monja…
ISABEL
No… ella no. Me refiero a una mamá, cuatro hijos, casita en la Dehesa, nanas, cuatro por cuatro…
CONSTANZA
Obviamente no trabaja.
ISABEL
Se te ocurre…? Mantenida total. Una lata.
CONSTANZA
Valor! No podría…
ISABEL
(Acordándose y atarantándose para contar la copucha)
Pero eso no es nada. Eso no es nada. No sabes nada, no sabes nada.
CONSTANZA
Qué huevona, cuenta, cuenta!
ISABEL
Hay una que sí se hizo monja.
CONSTANZA
No estís… Quién?
ISABEL
Adivina.
CONSTANZA
Estoy muy ebria para adivinar, Chabe.
ISABEL
La Clarisa Sommerset.
CONSTANZA
Nooooo! Me estai…
ISABEL
Te lo juro. La Tere se iba para allá, a la despedida.
CONSTANZA
Pero si la Clarisa era peor que yo, huevona!
Isabel se ríe, afirmativamente.
CONSTANZA
Esa huevona se comió al Verbo y al San Ignacio enteros…
En ese momento, un mozo de la mesa contigua, termina de tomar el pedido y camina a la cocina, dejando libre el campo visual a Isabel. Isabel mira distraída y queda petrificada y pálida.
CONSTANZA
Todo los Suzuki Vitara de Santiago se deben acordar de la Clarisa Somerset.
Isabel le hace signos negativos a Constanza. Constanza, entusiasmada con el pelambre, no atina.
CONSTANZA
Cómo que no? Pero si todavía me acuerdo de la fiesta del Andrés Rothmann, ésta galla se fue al jardín con…
Constanza se detiene, intrigada. Luego, al ver la cara de susto y la vista fija de Isabel, gira la cabeza y ve, sentadas en la mesa contigua a la Pili, la Tere y la Clarisa Sommerset, que escuchan indignadas. La Pili es la primera en pararse.
PILI
Vamos Clarisa.
TERESA
(Shockeada y apenadísima, dirigiéndose a Isabel)
¿De verdad piensas eso de mi? Así es como… me veo?
Isabel ensaya una sonrisa de disculpas, pero no lo logra. En lugar de eso pregunta estúpidamente.
ISABEL
Pero… ¿Ustedes no iban a ir al Ula-Ula?
TERESA
(Explicando, a punto de llorar)
Estaba lleno de plantas. Le pusieron un rododendro en la cara a la Pili.
CONSTANZA
Filodendro.
PILI
(Estallando)
Da lo mismo!
TERESA
(Explicando, con algunos lagrimones)
La Pili es alérgica a los filodendros.
PILI
(Conteniendo la rabia)
Creo que la Clarisa merece una disculpa, Cony.
CONSTANZA
(Sin atreverse a mirar a Clarisa, pero a la defensiva)
No dije ninguna mentira…
CLARISA
(Molesta, pero serena)
Está bien, Pili. Déjalas. Es cierto. Tienen razón. Tengo mi pasado, lo sé mejor que nadie.
Constanza, la mira, sorprendida, admirada y golpeada por la dignidad de Clarisa.
CLARISA
¿Pero saben algo? La gente cambia. Hay algunas que cambiamos. Hay algunas que aprendemos de nuestros errores. Ustedes, por lo visto, siguen iguales.
CONSTANZA
Yo no sigo igual.
CLARISA
(Tomando su cartera y dejando unos billetes para la cuenta)
No. Tú estás peor.
Constanza trata de contestar algo, pero no puede. Los ojos se le llenan de lágrimas de vergüenza, rabia e impotencia. Baja la vista. La Clarisa y la Pili se van del lugar. Teresa hace el ademán de irse, pero Isabel se para.
ISABEL
¡Tere!
TERESA
¿Qué?
ISABEL
No te vayas. Please. Tómate un trago con nosotras. Conversemos esto.
Teresa duda, pero Isabel camina hacia ella, la toma del brazo y la sienta con ellas.
Constanza, respira hondo, toma un trago de Vodka, se revisa el maquillaje de los ojos y se prepara para decir algo.
Isabel y Teresa la miran esperando algo trascendental.
CONSTANZA
Monja huevona.
Las tres se ríen, sacándose las lagrimas de llanto.
Escuchamos la voz de Isabel en, en off:
ISABEL (V.O.)
Como dijo Constanza, dos rondas de Vodka después, ya no nos sentíamos tan mal. Pero igual nos quedamos con una sensación extraña. Era como si por primera vez tuviéramos que mirar en lo que nos habíamos convertido. El tiempo había pasado y las tres habíamos crecido distinto…
CORTE A:
15. INTERIOR – JARDÍN LOS PENSAMIENTOS – NOCHE.
Isabel, con camisa de dormir, todavía ebria, conversa con el mismo filodendro que miraba al comienzo. La voz en off pasa a ser la voz de ella hablándole al filodendro.
ISABEL
Tu eres planta, así que no entiendes de esas cosas, Federico. Pero si por un momento pudieras verte… te gustaría ser filodendro…?
CORTE A:
16. INTERIOR – DORMITORIO DE TERESA – NOCHE.
Teresa se mete en la cama con una camisa de dormir cortita. Abraza y comienza a besar a Rodrigo. Rodrigo despierta desconcertado y sorprendido del excesivo cariño. Comienza a besarla de vuelta.
ISABEL (V.O.)
Teresa parecía contenta con su vida hasta que nos escuchó describirla…
Teresa y Rodrigo entusiasman cada vez más.
CORTE A:
17. INTERIOR – DEPARTAMENTO DE CONSTANZA – NOCHE.
Constanza entra al departamento y tira su cartera sobre el sillón. Camina bamboleante hasta la mesa de arrimo donde está el teléfono. Lo toma impulsivamente y marca un número de memoria.
ISABEL (V.O.)
Constanza dijo estar muy contenta, pero no pudo contestarle a Clarisa. Y para que Constanza no pueda contestar…
CORTE A:
18. INTERIOR – DORMITORIO DE RODRIGO – NOCHE.
Rodrigo, dormido, levanta el teléfono que tiene en el suelo, junto a una cama de dos plazas para él solo.
Levanta y solo escucha el tono de ocupado al otro lado.
RODRIGO
(Dejando caer el teléfono y hundiéndose en la almohada, sin despertar del todo)
Mierda.
CORTE A:
19. INTERIOR – JARDÍN “LOS PENSAMIENTOS” – NOCHE.
Isabel termina su reflexión, hablándole a la planta.
ISABEL
Y yo… bueno… yo colonicé Puyuhuapi, gané un campeonato regional de rally, me casé, me volví a casar, tuve dos hijos, adopté otros dos, tengo mi propio negocio, un marido que me quiere, y que tal vez sea ministro… Y aquí estoy, a las tres de la mañana, curada, y hablándole a un filodendro, como huevona.
Isabel se ríe de lo ridiculo de la situación, le hace un último cariño a la planta, se levanta y camina hacia el dormitorio.
FIN

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