El Escribidor.

Lunes, 9 Junio 2008

Murió Samir.

Archivado en: Posts de la vida. — Mitch Gómez @
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El viernes pasado murió Samir Nazal. Hacía meses que no lo veía. La vida es muy rápida para estar con los vivos. Pero los muertos quedan. Me paré atrás, con los amigos lejanos. Cerca, los de siempre, los incondicionales. Más cerca, los nuevitos, flacos, ilusionados, llorosos. Como yo hace doce años, cuando pensaba que la literatura podía salvarte, hacerte mejor persona; cuando conocí a Samir. Ahora sé, como Samir siempre lo supo, que con o sin literatura, uno termina igual en un cajón. Pero por la duda y por mientras, bien podemos escribir y leer. Guardemos libros sin sacudir el polvo. Hace un par de años, con Ritch Guzmán sacamos a Samir de su casa y le hicimos aseo. Sacamos capas geológicas de humo de cigarro materializado. Y cientos de miles de papeles que se deshacían al tocarlos y se agrietaban al mirarlos. Y como no teníamos tiempo para más, los tiramos todos dentro de unos inmensos cajones de plástico transparentes que compramos en el Home Center. Un Tuperware faraónico lleno de poesía inédita.

La novela de Samir fue su vida. Y todos nosotros sus borradores, escuchas y borrones. Samir que me inventó New York y varios hijos; Samir que despertó en Buenos Aires en pelota en un closet lleno de gente en pelotaí; Samir que compartió una clase con Cortázar y una ida al teatro con la Bardot; Samir que levitó en su primera comunión; Samir que recuerda una inundación en un pueblo sin río. Samir que alguna vez creyó que yo escribiría algo que valiera la pena.

Samir nunca se hizo ilusiones. Hablaba de la muerte, la sentía y la esperaba. En una ocasión me dijo que cualquier obra literaria que no tocara el tema de la mortalidad le parecía una leserita liviana y una soberana lata. Me encantaba como Samir decía “soberana lata”. Le salía del alma.

Quiero escribirle un cuento a Samir, pero no ahora. Acá va un poema que una vez lo obligamos a leernos. Lo leyeron en su funeral y fue terrible. Samir odiaría verlo publicado en un blog, pero qué diablos. Todos seremos un lugar común después de muertos.

La gente que va sola, duerme sola;
el silencio se solaza con ella.
A su casa llega sola: no enciende luces.
La sombra osa abrazarla: vecina, se aproxima,
sigilosa: sienta sus blandos huesos
sobre el sofá y rebulle sus rodillas
contra la carne sola. Cruza las manos
la gente sola y accede a su promiscua
sonrisa. A veces, suspira o espectora
brutalmente. Alza la mano remisa
hacia eso.
El óleo consagrado de la calle
–consortes espectrales– pluraliza la espera.
Se esfuma el rostro en el espejo, híbrido,
acaso surge. Los retratos acechan
un asequible turno de perfumes.
Refugian los sueños: reflejan flecos,
borlas, tapices, cortinas, balcones,
enredaderas, el esbelto cenit.
La espalda de la gente sola es rugosa.
Ancha, comba, recelosa. Muy dura al tacto.
La gente sola no muere, queda sola.

Samir Nazal

Y acá va un poema que le escribió hace años mi amigo Ritch Guzmán. Hay que decir que Ritch me presentó a Samir, y que Ritch lo quiso y lo ayudó mucho más que yo. Pero hay que decir también que yo era el preferido y eso Ritch no podía entenderlo. Era como una historia bíblica en su moral injusta. Ritch cocinaba las lentejas, pero yo me vestía con piel de cabrito y Samir me daba la primogenitura. Así que Ritch escribió esto y Samir lo tuvo que amar a la fuerza.

A LA FUERZA

Amarás estos versos, aunque sea a la fuerza,
te veré amamantarlos con arcadas, con muecas,
como una madre asqueada con sus hijos horribles,
has de amarlos, pues yo te los dedico, cual piedras.

Ya verás, cuando crezcan estos versos perversos,
se retuerzan, se hinchen y te saquen de quicio
y arrancarte los ojos de las cuencas rehúsen
y no tengas más vuelta que cegarte tú mismo
y arrastrándote a tientas por el cieno me busques
y me encuentres llorando en el lugar más absurdo
—funeral o bautizo o lanzamiento de libro—
y dándome las gracias con rencor, me acuchilles
con la cara de lata de dios haciendo el mundo.

Ricardo Guzmán

Más sobre Samir y nosotros.

Jueves, 29 Mayo 2008

Deshacer

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Me ocurrió hoy. Estaba en la oficina ordenando unas facturas en un archivador. El cierre metálico del archivador estaba abierto, pero pensé que estaba cerrado, pasé un montón de facturas hacia atrás, como dando vuelta una página. Para mi sorpresa, salieron del archivador y quedaron desparramadas en el escritorio.
Entonces lo sentí, fue como esos instantes de caída cuando uno está quedándose dormido. Un caer y un inmediato darse cuenta que la caída es falsa. Mi cerebro durante un instante, lanzó la instrucción, para descartarla al instante siguiente. Menos que pensamiento, un impulso instantáneo del que tomé conciencia cuando todo ya había pasado. CTRL+Z, pidió mi cerebro.

Sábado, 17 Mayo 2008

Font Fiction

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Soy de aquellos que escriben todo en Times New Roman. Y si quiero lucirme con la presentación cambio a Arial Black. Si amanezco excéntrico puedo llegar a una Helvética y si me asalta la informalidad me despeino y le pongo Comic Sans. Pero para de contar. No sé nada de fonts, no identifico una de otra, no tengo gusto, no las sé encontrar ni bajar. Pero aún desde mi analfabetismo gráfico puedo reconocer una maravilla. Amigos diseñadores: Pulp Fonts

Jueves, 24 Abril 2008

Receta 9: “No permitas que decidan por ti”

“199 Recetas Para Ser Feliz” es una película sobre el inconformismo y la imposibilidad de la felicidad como imposición. En la película, Tomás (Pablo Macaya) es un chileno que trabaja en una editorial de auto-ayuda en Barcelona. La editorial lanza un libro llamado “199 Recetas Para Ser Feliz” y la campaña promocional del libro consiste en empapelar la ciudad con recetas para la felicidad. La vida de Tomás se cae a pedazos mientras las recetas parecen reírse en silencio de sus problemas.

La idea de imponer felicidad con carteles parece tan absurda como querer imponer comportamiento sexual con tribunales. Enfrentando realidad absurda con absurdo ficticio, acá va nuestra primera intervención de marketing viral de “199 Recetas Para Ser Feliz”. Vendrán más.

Link: Más sobre 199 Recetas Para Ser Feliz.

Y acá, el trailer:

Viernes, 21 Marzo 2008

MAC-MULA

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Mac Online pasa gato por liebre.

Nunca he sido un chico Mac, más bien todo lo contrario. Encuentro que Apple vende elitismo, elegancia y diferenciación en un mercado en el que una de las gracias es que las cosas pueden ser horizontales, accesibles y las diferencias pueden darse más bien por gustos y grados de conocimiento de los usuarios que por la disposición a pagar por juguetes caros. Si me muevo en un ambiente PC y quiero lucirme con mi computador, debo saber lo que estoy comprando o armando. En un mundo mac, solo debo tener más plata en la billetera. Es cierto que los computadores son bonitos y que en general funcionan bien -aunque es una falsedad absoluta eso de que no se quedan pegados, pero por favor, cuando comparen, metan el factor precio en el medio. Decir que MAC es mejor que PC comparando un G5 de tres millones de pesos con el PC de 350 lucas comprado en Falabella es insostenible.

En cualquier caso, este no es un blog tecnológico y no voy a convencer a nadie. Un día Jorge, un amigo que entiende muchísimo más que yo de todo ésto desarmó mi argumento diciéndome que era fácil hablar de PCs baratos y accesibles para todo en un ambiente en el que todos piratean. “Cómprate el windows original, cómprate Office y después hablamos, me dijo. Touché. Pero bueno, los usuarios de PC no somos los únicos ladrones. Lean esto.

Hace unos días, en la productora decidimos que teníamos que comprar un laptop. Como era de esperarse, mis argumentos pro-PC chocaron contra el muro del fundamentalismo de mis jefes. Digamos que me lo explicaron con manzanas. El computador tenía que ser MAC.

Decidimos que la mejor opción era un MacBook E062. Lindo computador, debo decirlo. Blanquito, procesador de 2,2 Ghz, 120 GB de disco duro, quemador de DVDs. Y como no queríamos comprar usado y queríamos comprar en un lugar que nos diera la seguridad, garantía y respaldo, fuimos a comprarlo a MAC-ONLINE, en el Parque Arauco. Sí, esa tienda enorme que parece la nave de 2001 o una galería de arte en lugar de una tienda de computadores. Esa misma. Pero las apariencias engañan, comprar en el persa hubiese sido más confiable.

Compré el computador que queríamos y lo llevé a la oficina. No lo tenían en la tienda de Parque Arauco, así que tuve que manejar hasta la sucursal de Kennedy, frente al Alto Las Condes. También espacial y cibertrónica. Venía embalado que da gusto. Hasta los plumavits protectores de un MAC tienen más estilo que uno. Se lo pasamos a Diego y empezó a trabajar. A media tarde me llamaron de la productora a la casa. El computador no tenía quemador de DVDs. Y no sólo eso, tenía 80 GB de disco duro en lugar de 120 GB. Y procesador de 2 Ghz en lugar de 2.2 Ghz.

Revisando las especificaciones, descubrimos que nos habían pasado un MB 061 en lugar de un MB 062 y como los MACs tienen demasiado estilo como para tener el modelo anotado en el exterior, el error sólo podía distinguirse entrando a las características del computador. ¿Error de despacho? Eso pensamos. Pero lo pensamos de nuevo al ver la caja en la que compramos el MAC. La caja era de un MB 062, número de serie W8743Y9DZ63 y el computador era un MB 061 número de serie WQ743QF7Z62. O sea, gato por liebre. Un computador 150 mil pesos más barato en caja de un computador más caro… imposible de distinguir a simple vista.

Enojadísimos, reclamamos a la tienda. La respuesta del gerente, Mariano Lozano fue esperadamente insatisfactoria. “Vayan a la tienda y se los cambiamos, no hay problema.” Le preguntamos si nos iba a dar alguna compensación por la molestia y Mariano se negó rotundamente. “Es un problema en Estados Unidos, de despacho,” nos dijo. Steve Jobs debe haberse atorado con su lechuga hidropónica en ese mismo instante en Silicon Valley.

No sé si están de acuerdo conmigo, pero yo creo que si vendes un producto inferior al precio de uno superior y tú única respuesta, si y sólo si el comprador se da cuenta del engaño, es cambiarlo por el producto que en primer lugar debieses haber entregado ahí SI HAY UN PROBLEMA. Basta que la probabilidad de que el comprador NO SE DE CUENTA sea mayor que cero para que, objetivamente, estés engañando a los compradores. Y para que el juego se empareje y las cosas vuelvan a ser justas, el costo de cometer ese “error” TIENE QUE SER mayor a cero.

Así que este post es para emparejar, aunque sea un poquito, las cosas. Ojalá mis amigos de google lo hagan aparecer bien arriba cuando alguien googlee MAC-ONLINE. Por teléfono, el señor Lozano me acusó de querer aprovecharme de las circunstancias cuando le pregunté que nos iba a dar por las molestias. Como yo lo veo es: si no quieres que un peatón te demande por daños, lo más fácil es que no lo atropelles. Sobretodo cuando va cruzando con verde. Y si quieren saber lo que es aprovecharse, lean el final de la historia.

Por más que alegué, me puse rojo y hasta putié, finalmente fui a cambiar el computador. El vendedor de la tienda (Lozano se escondió) me explicó que todas las cajas de los computadores se abrían al llegar a la aduana (lo que hace maravillosa la seguridad con la que me aseguraron que el error venía de estados unidos). En cualquier caso, a pesar de la rabia y las molestias, no hice nada. No llamé a linea directa, no escribí a MAC-USA, no puse una demanda en tribunales. Por la misma razón por la que muchas empresas pueden tener políticas tramposas rentables: porque a uno le da lata y flojera reclamar incansablemente como vieja jubilada. Al final hay pega, familia, señora, vida… otras prioridades. Y las políticas tramposas funcionan así. Me aprovecho del 99% de la gente que le da lata alegar y me preocupo del 1% problemático. Y aunque el 1% grite muy fuerte… qué mas da, es uno de cien.

¿Y qué me convierte en uno de esos cien? Lo que me contó Jiménez como cuatro días después de nuestro incidente. Una amiga de su polola compró un computador también en MAC-ONLINE. Enojado con la experiencia reciente, Jiménez le dijo que revisara. Y ella revisó y se dio cuenta que… le habían cambiado el computador por otro de menor valor. Llamó a la tienda y le dijeron: “venga a cambiarlo, no hay problema”. Pero si hay problema, uno grande.

Sábado, 1 Marzo 2008

Cloverfield y los edificios en llamas.

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Ayer fuimos con Andrea a ver Cloverfield. Si no la han visto, por favor háganlo, amigos lectores. Ya lo dije antes a propósito de Lost, pero Cloverfield es a nuestra época lo que Tiburón fue a la suya. Y es que J. J. Abrams es ni más ni menos que el nuevo Spilberg. Repito: ni más ni menos. Cloverfield es al mismo tiempo una película de matiné, boy meets girl, personajes arquetípicos, monstruo y militares disparando. Pero al mismo tiempo es una película increíblemente osada. No hay explicaciones, no hay héroes indestructibles, no hay happy ending… o lo hay, pero por error de grabación. No quiero arruinar la experiencia. Sólo vayan, siéntense a atrás del cine para no marearse y háganse su propia idea.

Lo increíble es que el juego de registros caseros y realidades superpuestas no se terminó al salir del cine. De vuelta en la casa escuchamos sirenas, muchas sirenas… Nos asomamos a ver y frente a nosotros un edificio ardía en llamas de año nuevo. Obviamente no pude resistirme he hice mi Cloverfield personal.



Más sobre Cloverfield, por Nacho Vigalondo.


Más sobre el incendio.

Viernes, 15 Febrero 2008

¿Cómo es trabajar en animación?

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Pues así. Tal cual.

Mitch Gómez y los monos.

Muchas gracias a Rodrigo López por el regalo y el talento.

Domingo, 27 Enero 2008

Belén

El de arriba es el trailer de BELÉN, cortometraje de Bernardo Palau, amigo, mago y futuro comunicador audiovisual. Entiendo que este es su corto de egreso.

Cuando Palau me ofreció un papel en su corto, pensé obviamente que era un parte pequeña, como la que tuve en La Comiquería. Me empecé a dar cuenta que era un poco más cuando me citaron en dos locaciones dos días distintos.

La primera era en un café de Providencia. Tenía que hacer una escena en que me pateaban y en la que mi personaje reaccionaba, digamos… intensamente. Además de todo el café que derramé, algo gracioso fue que la gente de arte no tenía gel y mi pelo estaba más inflado y desordenado aún que de costumbre. La pobre vestuarista trataba de bajármelo con agua, cuando pasó frente al local un grupo de turistas franceses y se quedaron mirando. Partían a Torres del Paine en una hora, pero se detuvieron, interesados. Uno de ellos pidió un vaso de agua y azúcar y comenzó a domar mi pelo con un menjunje que hizo ahí mismo. Los otros explicaron que el tipo era algo así como el segundo mejor peluquero de París, dueño de una cadena se salones. Es lo lindo de los cortos, todos trabajan lo que tienen y felices (todos salvo algunos estudiantes de cine que hacen cortos, pero eso ya es otro tema).

La segunda locación fue una real consulta de psicólogo, en la que yo hacía de psicólogo. Ahí me di cuenta que lo mío era un secundario hecho y derecho. Era el último día de grabación. El equipo estaba agotado, el director trasnochado y para más remate, llegó un profe entremedio a desautorizar a todo el mundo y tratar de dirigir él. Pero salimos airosos, a pesar de todo… creo.

No tengo la objetividad para opinar del corto y no trataré de hacerlo. Sólo puedo sostener, sin temor a equivocarme que con mi poca experiencia frente a las cámaras, ya soy mucho más que un buen actor. Porque mientras los buenos actores actúan, yo sobre-actúo.

Domingo, 13 Enero 2008

American Gangster (y sus micrófonos)

Fuimos con Andrea y su mamá a ver esta película al festival de El Mercurio en el Parque Bicentenario. Nunca había ido a estos festivales veraniegos al aire libre. Un poco porque no tengo la compulsión de ver las películas antes de su estreno y otro poco porque tenía prejuicios con la calidad de imagen y sonido. Y otro poco por la lata de ir, comprar la entrada antes, llegar antes para reservar asiento, esperar, etc.

Debo decir que la experiencia igual vale la pena. Es entretenido como experiencia, más allá de la película en sí. Santiago parece otra ciudad desde la orilla del río. Ojo eso sí con el frío. A uno se le olvida, pero aunque nos estemos cociendo en el día, en la noche la temperatura baja, y baja mucho. Un chaleco delgado o cortaviento puede no ser suficiente. Rescaten la chomba chilota del cajón de invierno. No tirarán mucha pinta, pero disfrutarán la película.

Sobre la peli. Muy bien, pero más de lo mismo. Ridley Scott y su guionista se sentaron a ver películas de gangsters e hicieron un megamix en clave negra. No hay cliché gangsteril que acá no esté. (ahora muchos spoilers) Tenemos el asesinato inicial en la cabeza, el gangster íntegro retando a sus hermanos pasteles y pintamonos, la familia, la escena de guardar DEMASIADOS billetes, el atentado contra el jefe de familia y, el peor cliché, la escena del gangster mirando bailar a la chica de su sueños. Por momentos incluso me pareció que Denzel Washington directamente imitaba a Al Pacino enojado. Y los clichés siguen en la forma de filmar y montar. Hay muchas de aquellas elipsis que me encantan en que al ritmo de una canción setentera se muestra por ejemplo el ciclo de distribución de la droga. O pausas tranquilas para momentos familiares. Las mejores y más novedosas escenas, para mi juicio, tienen que ver con la mamá de Frank: el momento Clos de Pirque en que le regala la casa y el reto final de la señora que se debiera ganar algún premio.

En resumen, esta es una película para aficionados moderados a películas de gangsters. Si no te gusta el género, mejor evítate una más. Y si te gusta demasiado, tal vez sientas demasiado deja vú.

Ahora, el punto freak de la noche fue la cantidad de micrófonos que aparecen en la película. Y ojo que no soy demasiado observador para los errores de las películas, pero acá era demasiado notorio. Una de tres escenas tenía un micrófono visible. Incluso a veces la caña completa. Lo raro es que estamos hablando de una peli de 100 millones de dólares y de un director que puede tener altos y bajos, pero que se caracteriza por su maestría técnica. ¿Qué pasó entonces?

No tengo una respuesta clara. En los foros de IMDB culpan a los proyeccionistas. Explican que le peli fue filmada en 4:3 (supongo que para darle un look retro) y que eso implica dejar un “aire” arriba y abajo que el proyeccionista debe “ajustar”. Suena razonable, dado que estábamos en un festival al aire libre, pero me parece raro que gente en Australia o USA que la vio en cines, alegue lo mismo. Y también es raro que no hayamos visto el mismo error en otras películas. Casi estoy por pensar que Ridley quiso pasarse de listo y lo dejó como error intencional para darle una onda setentera a la película. Por favor si alguien vio la película y tiene una respuesta, comente, que para eso son los blogs.

Viernes, 11 Enero 2008

Actuando en “La Comiquería”

Hoy di un pequeño gran paso en mi incipiente carrera de actor, lo que vendría a ser mi tercera o cuarta vocación y, nunca se sabe, tal vez la definitiva. Raveau me dio el papel; está produciendo un largometraje de la Escuela De Cine dirigido por Nicolás Lorca su partner de varios cortos y documentales. Raveau y Lorca también son autores del guión. Y decidieron solicitar mis servicios porque un gran actor sabe que ningún papel es chico. Aunque lo sea.

Párrafo periodístico informativo de rigor: La Comiquería es un largometraje de ficción basada lejanamente en la historia real del Dr. Zombi (ex locutor de Rock & Pop) que un buen día y de la nada decidió abrir una editorial de comics en Chile y fracasó rotundamente en el intento. La peli tiene mucho croma y look comiquero estilo “Promedio Rojo” (sí, ódiame Raveau por haber escrito eso), pero con una sensibilidad más cercana a Cameron Crowe que a Alex de la Iglesia. Eso lo digo sin haber leído el guión y sin haber visto nada de la peli más que los avances… pero es mi sensación y esto es sólo un blog. Así que señores periodistas, nada de tomarlo como información oficial cuando hagan uno de sus reportajes 2.0.

Mi pequeño gran rol se llamaba “DIBUJANTE SIN DERECHOS” y estaba inmerso en un clásico “montaje de entrevistas”; el director de la editorial recibe a varios dibujantes que le cuentan sus geniales ideas para realizar comics. Mis líneas iban así:

DIBUJANTE SIN DERECHOS: Tomamos a todos los super héroes famosos y los ponemos a vivir acá, en Santiago.
DANIEL: Ya… ¿y los derechos?
DIBUJANTES SIN DERECHOS: ¿Qué derechos?

Preparé el personaje a conciencia: me paré el pelo con gel, me puse mi polera roja de Flash Attack y una chaqueta sin mangas pero con muchos bolsillos que llené de lapices mina inspirado por Fox. Quería hacer un dibujante introvertido, contenido, de medio lado, pero Nicolás, haciendo algo que no recomiendo repetir a los directores en sus casas me actuó un dibujante embalado, vendedor e histriónico. Ni modo, le di el gusto al director e incluso colé unas líneas de mi cosecha mencionando super héroes (”Tomamos a todos los superhéroes famosos: Batman, Superman, Acuaman… ¡Thor! y los ponemos a vivir acá, en Santiago”) Y eso fue, dos tomas y ya habíamos terminado. Actuar es lo mejor: si quieren dirigir, producir, escribir, hagan el ejercicio, actúen en los cortos de sus amigos.

Sería todo. Si quieren leer más de La Comiquería, vayan sitio web de La Comiquería y si quieren cahuines y behind the scenes vayan a la bitácora de rodaje de Raveau.

Y les dejo el teaser-trailer de La Comiquería:

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